domingo, 11 de febrero de 2024

Estábamos nuevamente donde cabía esperar que estemos. Sentados al lado nuestro mientras las campanitas tintinaban dejando ecos musicales en el desvanecido tiempo... fundiendo mi alma con su canto sereno.

Y tantas cosas caían por la cascada del pensamiento, imágenes, ideas, sentidos, aromas y texturas.

Las vibraciones transformaron mi cuerpo, recorriendo cada parte de mi ser. Subía por mis brazos y surcaba mi piel. Hasta el punto de pensar que yo había cambiado en serio y que mi yo de ahora fue... por unos segundos, el de antes. Abrazándote de nuevo.

Pienso que algo de eso aun permanece aquí, tal vez algo mas abstracto, algo mas incierto. Que incluso ni siquiera se como explicar, atender, dilucidar, interpretar, abarcar, indagar. Pero era lindo, dejarse libre, liberarse de las tensiones, para volver a disfrutarlo y atraparlo ahora si mas aun cuando en ese entonces no pude.